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Archivo de Noviembre de 2009

LA OBESIDAD REDUCE LA ESPERANZA DE VIDA HASTA CINCO AÑOS. UN 17 POR CIENTO DE ADULTOS ESPAÑOLES LA PADECE

Lunes, 23 de Noviembre de 2009

La obesidad reduce la esperanza de vida entre tres meses y cinco años y está relacionada epidemiológicamente con el cáncer, según alertó el director Científico del CIBERobn (Centro de investigación biomédica en red fisiopatológica de la obesidad y nutrición), Felipe Casanueva, con motivo de la presentación del número 13 de la revista REDES de Investigación en Medicamentos, que edita Farmaindustria.
Este experto indicó que el tiempo de exposición a esta enfermedad produce un efecto parecido al del tabaco, “por lo que no supone lo mismo padecer obesidad durante poco tiempo o durante años”. En este sentido, destacó que “el problema de la obesidad en la niñez y la adolescencia tiene unas repercusiones para el futuro de gran calado”.
Asimismo, el director del CIBER de obesidad señaló que los datos epidemiológicos muestran que la obesidad, por si misma, aumenta la tasa del cáncer, aunque matizó que aún no se conocen los mecanismos que lo provocan. “La obesidad va a ser el cigarrillo del siglo XXI”, indicó.
Según lamentó Casanueva, en España “no existen herramientas suficientes para abordar este problema”. “Los fármacos que existen hoy en día son escasos y ninguno de ellos tiene una eficacia del cien por cien”, criticó. Por ello, destacó que es necesario que se desarrollen de forma urgente nuevos fármacos para el tratamiento de esta enfermedad. “La Administración no hace esfuerzo por conseguirlos, y, cuando se pasa un límite en la obesidad la única herramienta posible es la cirugía bariátrica”, advirtió.
En cuanto a la dieta mediterránea, en comparación con el resto de países de Europa, España se sitúa en una posición intermedia en el porcentaje de adultos obesos. Sin embargo, en lo que se refiere a la población infantil,  presenta una de las cifras más altas, sólo superada por Italia, Malta y Grecia.
En este sentido, Casanueva apuntó que “la dieta mediterránea es beneficiosa, pero no puede con todo”. “El efecto saludable sigue existiendo, pero se da una situación nueva en la sociedad española, que es el sedentarismo”, indicó, subrayando que “no sólo se trata de lo que una persona come, sino también de lo que una persona gasta”. “Se ha pasado de una sociedad en la que todo se hacia con movimiento a una que no se mueve nada”, lamentó.
Según denunció, “las autoridades sanitarias no están permeabilizadas contra la obesidad”, y prueba de ello es la falta de financiación de los fármacos contra esta epidemia. “No es sólo un problema de imagen corporal y, si no se ataja a tiempo, el sistema sanitario no será capaz de acapararlo en el futuro”, subrayó.
En cuanto a los mecanismos responsables de la obesidad, señala la responsable de una de las áreas del CIBERobn e investigadora en la Universidad de Navarra, la doctora Gema Frühbeck, que una de las áreas en las que se está poniendo atención es en profundizar en cuáles son los mecanismos moleculares que subyacen al desarrollo de la obesidad.
Asimismo, el experto del Hospital Virgen de la VIctoria de Málaga, Francisco José Tinahones, indicó que se están observando los mecanismos protectores que poseen algunas personas obesas que no llegan a desarrollar diabetes, problemas cardiovasculares u otras complicaciones relacionadas, con el objetivo de encontrar nuevas dianas terapéuticas.
El 17 por ciento de la población adulta en España padece obesidad (17,5% mujeres y 13,2% varones), y se ha incrementado de forma alarmante en niños y adolescentes (13,9%) como consecuencia de una alimentación inadecuada, excesiva e hipercalórica junto con un grave sedentarismo.
29/10/2009
Fuente: Europa Press

Engorda el número de obesos

Miércoles, 18 de Noviembre de 2009

Somos lo que comemos y en la cantidad que lo comemos. Del abuso, que no el uso, de la ingesta se puede llegar a comprender que casi la mitad de la población madrileña padezca sobrepeso y obesidad. La cifra la dio el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, en la presentación del libro «Dietas y productos mágicos», una obra cuyo principal objetivo es informar, tanto a profesionales como a ciudadanos en general, que los «productos milagro» no existen y que «conviene distinguir entre las verdades y las falacias» de los regímenes de adelgazamiento, según señaló el consejero.

En efecto, el 41 por ciento de la población aquí, en Madrid, tiene kilos de más. Muchos o pocos. Pero se les considera obesos o, cuando menos, con sobrepeso. Y ello, según los especialistas, tiene repercusiones en la salud. De hecho, se sabe que el 5 por ciento de la población se mete en una dieta sin ningún control médico.

La obesidad y el sobrepeso es dos veces más frecuente en los hombres que en las mujeres. Entre la población juvenil el porcentaje de gordos se sitúa en el 13,5 por ciento, «lo que significa un aumento paulatino de permanencia de la obesidad desde 1995», añadió el consejero Juan José Güemes. El libro presentado ayer está realizado conjuntamente por la Consejería de Sanidad y el Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios de la Comunidad de Madrid (Itucam).

Trastornos añadidos

El libro alerta, además, del riesgo a enfermar si se siguen determinadas «dietas milagro». No en balde, se calcula que el 17,2 por ciento de los madrileños se pone a dieta al menos una vez al año. Esta cifra aumenta en el caso de la población juvenil que alcanza el 26,6 por ciento, siendo las chicas las que más veces se ponen a régimen, es decir, 4,17 veces más que el resto de la población.
Además, el 2,5 por ciento de los adolescentes utiliza diuréticos, laxantes o píldoras adelgazantes. Otro dato que impresiona: el 6,2 por ciento de los jóvenes no come durante veinticuatro horas -es decir, un día entero-, para perder peso.

La obra recoge el origen y las características de las principales «dietas milagro» y aporta una lista de 84 «recetas mágicas» clasificadas según su tipología. En ese sentido, se explica en qué consisten las dietas hipocalóricas desequilibradas -con bajo contenido energético-, las disociativas -teoría según la cual los alimentos no engordan por sí mismos sino al consumirse en determinadas combinaciones-, las excluyentes -que eliminan algún nutriente- y, también, las psicológicas, las monodietas o las dietas líquidas.
Fuente/s: ABC

Grasas y azúcares contribuyen a la obesidad cambiando el ecosistema intestinal

Miércoles, 18 de Noviembre de 2009

Una dieta alta en grasas y azúcares promueve cambios duraderos en el ecosistema de los intestinos que contribuyen a la obesidad, según un estudio de la Escuela de medicina de la Universidad de Washington.

Los resultados, que se publican en la revista ‘Science Translational Medicine’, apuntan a los microbios de los intestinos humanos como un nuevo factor a tener en cuenta en la investigación para comprender y tratar la obesidad.

Los investigadores explican que la tarea de descubrir los desencadenantes de la obesidad en humanos no es fácil debido a factores genéticos, culturales y ambientales incontrolables. Estudios recientes han introducido otro elemento en esta combinación: el denominado microbiota, una comunidad distintiva de microorganismos que residen en los intestinos humanos y tienen un rol activo en su ambiente.

Los investigadores explican que la tarea de descubrir los desencadenantes de la obesidad en humanos no es fácil debido a factores genéticos, culturales y ambientales incontrolables. Estudios recientes han introducido otro elemento en esta combinación: el denominado microbiota, una comunidad distintiva de microorganismos que residen en los intestinos humanos y tienen un rol activo en su ambiente.

Los científicos, dirigidos por Peter Turnbaugh, trasplantaron microbios de materia fecal humana en ratones libres de gérmenes criados sin microorganismos en sus intestinos.
Los autores descubrieron que cuando los ratones con la microbiota humana eran alimentados con una dieta occidental alta en grasas y azúcares se producía un cambio rápido en la población de bacterias presentes en los intestinos en comparación con los ratones alimentados con una dieta baja en grasas. Los ratones también mostraron un aumento de grasa corporal.
Los investigadores también descubrieron que sólo con el trasplante de la microbiota de ratones alimentados con una dieta alta en grasa en un grupo de ratones libres de gérmenes, los nuevos animales acumulaban más grasa corporal incluso si eran alimentados con una dieta baja en grasas.
Fuente/s: Europa Press

Comer cinco veces al día contribuye a prevenir el sobrepeso y la obesidad, según experta

Miércoles, 4 de Noviembre de 2009

Comer cinco veces al día contribuye a prevenir el sobrepeso y la obesidad, ya que al fraccionar la comida se consigue “paliar los apetitos intensos y que no haya ninguna ingesta con dosis de comida excesiva”, según explica la nutricionista Magda Carlas.

“Uno de los puntos básicos para controlar el peso y de paso cuidar nuestro metabolismo es evitar las comidas copiosas. Además, fraccionar las comidas evita los picoteos”, explica la doctora. Por este motivo, es importante no saltarse ninguna comida, algo muy frecuente en España, donde una parte muy importante de la población no desayuna o lo hace de forma insuficiente.

“La ausencia de una comida hará que en la siguiente el apetito sea muy superior al habitual y por tanto se ingiera más cantidad de comida. La mejor forma de adelgazar es tomando una dieta levemente hipocalórica y equilibrada y siguiendo un horario regular de comidas”, advierte.

En los últimos años diversas investigaciones científicas realizadas en diferentes grupos de población han evaluado la relación entre la frecuencia de las comidas y el grado de sobrepeso y obesidad. Dichos estudios, según explica, han demostrado que los patrones de comida con omisión del desayuno o del almuerzo, se relacionaban con un estilo de vida menos saludable y con una ingesta más pobre de nutrientes en cada una de las comidas.

En relación a la dieta la doctora añade que “entre los errores más frecuentes están una mala planificación alimentaria en la compra y la organización de los menús diarios, un déficit de verduras, frutas y pescado, unos horarios de comidas irregulares, un desayuno insuficiente o ausente, una cena excesiva y tardía, y los picoteos entre horas”.

No significa comer más”

No obstante, recuerda que incrementar el número de comidas diarias hasta cinco no significa comer más, porque el apetito a las tres, cuatro o cinco horas de la última ingesta no es el mismo que si dejamos pasar siete, ocho o nueve horas como pasa algunas veces. Además, advierte de que “a mayor tiempo entre comida y comida hay, entre otras cosas, unos niveles sanguíneos más bajos de glucosa y por tanto más sensación de apetito”.
A su juicio, el control del sobrepeso exige cambios permanentes en el estilo de vida, mediante la adquisición de conductas saludables que permitan corregir la ingesta excesiva y puntual de alimentos, además de eliminar el sedentarismo. Sin embargo los expertos advierten que las calorías de las dietas no son tan importantes, lo mejor es educar nutricionalmente a la sociedad.

“Hay muchas fórmulas de dieta equilibrada, pero en general la definimos como aquella que permite mantener la salud, sea cual sea el estado fisiológico, realizar las actividades cotidianas y prevenir enfermedades. Es, además, una dieta variada, con la energía suficiente según las necesidades de cada uno y formada básicamente por alimentos frescos”, afirma.
Fuente/s: Europa Press